EL PERDON

por | Mar 18, 2023 | Artículos | 0 Comentarios

No conozco a ninguna persona que no haya sentido rencor hacia alguien que ha considerado que le han traicionado o herido profundamente, a nadie. Cuando estás atravesando ese estado hay una comprensión profunda en la que todos sabemos que para sentirnos en paz, tenemos que perdonar o perdonarnos. Sea como sea sabemos que el perdón va a ser la clave para superar esa gran dificultad que estamos experimentando individualmente.

¿ CÓMO PERDONAR ?

Parece muy sencillo cundo lo vemos desde fuera pero cuando es a nosotros a quien nos toca, la cosa se pone mas complicada, ¿cómo consigo perdonar a quien me ha hecho tanto daño? ¿ es lo mismo perdonar una situación que otra? ¿Es más importante perdonar a unas personas que a otras?

Ningún camino en nuestra experiencia es fácil, prácticamente todas las personas que conocemos y las que vemos como evolucionadas, satisfechas, exitosas, han conseguido su estado quejándose por lo que les ha ocurrido o agarrándose a el rol de víctima, todos encontramos piedras en nuestro recorrido.

Si decides quedarte con el rencor y alimentarlo buscando aliados para darle más poder y fomentarlo, debes saber que estas siendo tu, tu propio verdugo, envenenando tu organismo poco a poco.

Sin embargo puedes elegir, detente en el camino, descansa y siente el dolor de aquello que te ha herido tanto, siéntelo, no pienses en perdonar o perdonarte. Solo permiteté sentir el dolor que te a causado y llora, si sientes que tienes que llorar, patalea, si sientes ira, vete, si sientes que quieres tomar distancia, pero date el permiso de sufrir por aquello que te ha dolido.

Solo cuando aceptas tus sentimientos, tus emociones, todas las circunstancias aunque sean desagradables, vívelas. Al vivir sin rechazar lo que no te agrada, llega la transformación, la toma de conciencia, el perdón, naturalmente sin esfuerzo.

RECORDAR SIN RENCOR

Dar la bienvenida a aquello tan desagradable es de valientes, sin embargo trae preciosas recompensas. Voy a poner un ejemplo, siento un enorme dolor porque un familiar muy querido para mí y en quien confiaba mucho me ha traicionado. El dolor, la rabia, la frustración, la pena , la desconfianza … siento que se ha apoderado de mi mente, no me gusta, pero es lo que está sucediendo. No trato de perdonarlo, ni entiendo qué es lo que me tengo que perdonar, solo lo sufro de la manera que me llega, escucho mi sentir sea como sea, lo vivo, lo acepto. De repente llega un día, que me doy cuenta que esta persona no me ha traicionado sino que traiciona, elimino el “Me”, entonces otro día me levanto y soy consciente de cuantas situaciones de tradición he vivido con distintas caras y en distintas experiencias y elijo no tolerar ese tipo de trato hacia mi persona, ahora soy consciente que no me estoy cuidando, no me estoy queriendo y tampoco estoy haciendo un favor a nadie por consentirlo. No necesito vivir más este tipo de experiencias, me he dado cuenta que no estaba actuando bien yo, conmigo misma, no sabia poner limites porque no conocía suficiente, gracias a esto me conozco más, me quiero un poquito más, estoy aprendiendo a cuidarme. Tengo el poder de elegir quienes están a mi lado y que clase de relaciones quiero tener para ser quien yo siempre he sentido ser.

Nunca voy a olvidar aquello que me hizo daño, lo sé, sin embargo ahora cuando lo recuerdo ( lo vuelvo a pasar por el corazón) ya no duele, siento que fue necesario, siento gratitud.

CUANDO SIENTES QUE HAS PERDONADO

Cuando los recuerdos que un día fueron dolorosos los contemplas con gratitud, como una experiencia inevitable que tuviste que vivir para disfrutar del regalo que tenia escondido, sabes que has perdonado, quizás quien te hizo daño no lo pueda ver, si es así seguramente ya no este en tu vida, pero tu lo ves con tanta claridad que reconoces perfectamente el camino, te conoces mas, lo sabes, has evolucionado.

Tomas conciencia del efecto y la causa, del miedo que había oculto, pero sobre todo te das cuenta que el perdón ha sido una reconciliación con tu esencia, con tu alma. Ves que todo lo que nos tenemos que perdonar viene por una falta de amor, por una necesidad de sentirnos amados, reconocidos y validados. 

Sentir el perdón es un encuentro contigo mismo, es un acto consciente de descubrir la falta de autoconocimiento y amor que te tienes.

La meditación o el acompañamiento de un profesional te pueden ayudar a que tu proceso sea más gratificante y reconfortante. No dudes en ponerte en contacto conmigo y empieza a disfrutar del regalo que se nos ha dado, la vida.

Sobre mí

Ruth Caro Vegas

Podría decir que soy terapeuta transpersonal, naturópata, investigadora en antropología y filosofía o que la maternidad, la familia y la sociedad son los que me han regalado mis conocimientos.

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